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18.08.08

Las historias desconocidas de Fernando González
LA MEDALLA TIENE OTRA CARA

En sus tiempos de júnior se hizo conocido por su
formidable derecho
R. Labrín, L. Marambio, J. Ceppi y R. Vergara, Diario El Mercurio
A pesar de ser este un medio dedicado a los deportes ecuestres, creo
que es necesario dar a conocer algo más de este excelente deportista
chileno, que el día de ayer obtuvo la Medalla de Plata en Singles de
Tenis, constituyéndose con esto en el atleta chileno que más
triunfos y medallas le ha dado a nuestro país en las Olimpíadas. Con
esta nueva hazaña, para mi, el “Feña”, es el “Mejor Deportista
Chileno de todos los Tiempos”, incluso sobre persona s de la talla
de Elías Figueroa, Iván Zamorano, Marcelo Ríos, Marcelo Salas, entre
otros deportistas.
Lea usted, a continuación una entrevista publicada por el Diario el
Mercurio, referente al tenista Fernando González Ciuffardi.
Cuentan en su familia que Fernando González partió la carrera
tenística en el calor del vientre materno. "Ahí ya daba sus primeros
raquetazos", comenta con orgullo su padre Fernando, casado hace casi
tres décadas con Patricia Ciuffardi.
Es más, "Feña" pareció nacer con la raqueta amarrada a sus manos. Su
casa estaba cerca del Club de Tenis de La Reina, donde sus padres
eran socios y jugadores, y donde él forjó sus primeras hazañas
derrotando incluso a varios jugadores adultos. "No tenía otra opción
que ser tenista, era lo único que le importaba en su etapa
colegial", cuenta un ex compañero en el Colegio La Salle de la
Reina.
"No, no estoy de acuerdo con eso, no todo era tenis para él. En el
mismo La Salle lo conocíamos como el Cañoncito, apodo que ventilaba
de su afición por tomar el balón de fútbol y pegarle inmediatamente
al arco", rebate otro compañero.
Pese a esas diferencias, la vida de González tuvo un vuelco total a
los 13 años, cuando dejó atrás Santiago para ir a Miami. Un
sacrificio que todos destacan como clave en su desarrollo. "Fue un
esfuerzo muy grande el que hizo su familia y sobre todo su padre,
que se fue a trabajar en cualquier cosa con tal de ayudar a su hijo
en la carrera que estaba eligiendo", cuenta Florindo Maulén,
periodista especializado en tenis.
González llegó a Miami con la misma humildad que siempre lo ha
caracterizado. "La primera imagen que tengo de Fernando en Florida
es la de un gordito muy callado", relata Martín de Armas, padre de
José, tenista venezolano con quien el chileno consiguió el título de
dobles júnior en Roland Garros (1998).
La vida en Estados Unidos no le fue tan fácil. Si bien González
vivía en la acomodada zona de Key Biscayne, lo hacía en una pensión
donde compartía habitación con otros tenistas de varios países.
"Fernando hizo muchos sacrificios, al igual que su padre que le dio
todo a su hijo", agrega De Armas.

González es fanático de Colo Colo. Fue al último
Superclásico, de hecho
El camino a la cima tampoco fue tema sencillo. Pero sus virtudes
llamaron la atención rápido ya desde su llegada a Estados Unidos.
"Cuando lo vi jugar en Miami, nos impresionó de inmediato su
derecha. Era increíble como le pegaba a la pelota, y desde ese
momento ya intuíamos que era un jugador distinto", comenta el propio
José de Armas, quien conoció a Fernando cuando tenía doce años. "Yo
tenía un año menos que él, pero en cuanto lo vi me llamó la atención
su humildad y responsabilidad en los entrenamientos. Nunca fue
soberbio y siempre iba vestido con su camiseta del Colo Colo", añade
José.
Los éxitos no tardaron en llegar a nivel juvenil. En 1998 sumó el
título de individuales y dobles en Roland Garros. "Para él fue lo
máximo, porque era un sueño cumplido. Para mí también", cuenta De
Armas, el otro integrante del binomio ganador.
Pese a esas emociones, González no festejó demasiado ese título.
Viajó rápido a Londres para disputar otro torneo y se preocupó más
del Mundial de Francia 98 que del trofeo que recién había ganado en
la arcilla parisina. "Es fanático del fútbol y eso nadie se lo puede
quitar", insiste Armas.
La humildad del chileno
Nadie pone en duda la humildad de González en el circuito
profesional. Son los hinchas chilenos los que más refuerzan esa
teoría. Elena Contreras, quien conoció a González en el Abierto de
Madrid, relata que el propio jugador le regaló entradas para ella y
toda su familia. "Se las pedimos en el hotel y no puso ningún
problema", recordó.
En el circuito parece ser además un tipo afable y risueño. El
periodista Matías Izquierdo vio como, en el Abierto de Viena,
González contestó una llamada telefónica en medio de un partido de
dobles que disputaba en las canchas interiores. "Fue, levantó el
celular y era su novia Gisela (Dulko). Le dijo ahí, delante de todo
el mundo, que no podía contestarle porque estaba jugando y que le
devolvía el llamado más tarde".
Sus amigos cuentan que cuando entra a la cancha lo primero que hace
es ver si en las tribunas hay algún conocido. Y también se fija en
el color de las camisetas. "Si hay alguien con la camiseta de la U
dice que no le irá bien; al contrario, cuando ve la blanca de Colo
Colo, cree que todo irá mejor", revela un cercano a él.
El ítem sentimental es también un tema delicado para Fernando. Rara
vez lo ventila públicamente y, pese a todo, la relación con la
argentina se ha mantenido en el tiempo. En Beijing, ella se quedó a
ver el partido frente a Blake, pese a que tenía pasajes a Londres
ese mismo día. Una muestra del compromiso que va creciendo entre
ellos.
La vida en Chile
En los períodos que pasa en Chile, González es más bien un tipo
reservado. Tiene un departamento en Lo Curro, a donde acuden sus
amigos para compartir sus dos grandes aficiones culinarias: las
pastas y el sushi.
No es lo único: también participa de algunos asados, donde siempre
su compañera más fiel es el agua mineral. La pesca en el sur es otro
pasatiempo que Fernando ocupa para salir de la rutina y olvidarse de
Santiago.
En su exclusivo departamento capitalino, González acaba de diseñar
un lugar para ubicar todos los trofeos que ha obtenido en su carrera
tenística, entre ellos las medallas olímpicas. Varias repisas dan
tono a una pieza que ahora sumará una nueva presea con la medalla
conseguida en Beijing.
El lado social de González, en tanto, es más que palabras y
constituye en su caso todo un compromiso. Jaime Fillol enfatiza que
en el contexto del ATP de Viña del Mar, el "Bombardero" fue al
Hospital Gustavo Fricke para ver en terreno a enfermos terminales, y
su voluntad fue ejemplar. "Mientras las autoridades se preocupaban
de cumplir con los horarios y protocolo, él se tomó todo el tiempo
del mundo para conversar con los niños y los enfermos", narra el ex
capitán de Copa Davis.
Una muestra de su grandeza tanto dentro como fuera del court. Otra
medalla, pero esta vez al mérito.
Con la que ganó en Beijing, donde jugaba esta madrugada la final
ante Nadal, González sumó 3 medallas olímpicas

Fernando González llegó a ser 11º
del mundo con Horacio de la Peña.
De la Peña: "Es de pocos amigos, pero los cuida mucho"
Fueron cinco años intensos. Horacio de la Peña fue durante un lustro
el coach de Fernando González. Y por eso puede hablar con propiedad
del triple medallista olímpico. "'Fer' es muy familiero, tiene un
gran cariño por su madre, su padre y sus hermanas. Es de pocos
amigos, pero los cuida bastante. Evita las confrontaciones. Además,
le encantan los perros", afirma el "Pulga", quien agrega que a "Mano
de Piedra" "le gustan las relaciones largas y es una persona muy
justa".
"Cuando comencé a dirigirlo, en todos lados me decían: 'este tipo
tiene un potencial tremendo'. Como lo repetían en todos los torneos,
un día le dije a Fernando: 'si en cinco semanas me siguen diciendo
que tienes potencial, quiere decir que eres muy malo. Así que tienes
que ponerte las pilas'. Y 'Fer' se mató de la risa", relata el ex
tenista nacido en Buenos Aires.
De la Peña concluye con un detalle inédito: "Mi mujer (Lorena
Chilliura) viajaba casi siempre con nosotros. Ella nos llevaba de
shopping en las distintas ciudades a las que viajábamos. E incluso
se preocupaba de la parte estética. De hecho, creo que Lorena fue la
primera que depiló a 'Fer'. Como a Fernando le hacían masajes todas
las semanas, le molestaba tener tanto pelos...".
Rodeochile.cl
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